Héctor González
Asunción, Paraguay
El Senado de Paraguay destituyó este viernes 6 de noviembre al presidente Santiago Peña, mediante un juicio político por mal desempeño de sus funciones, en medio de la crisis financiera provocada por la intervención de Ueno Bank y los señalamientos sobre presuntos vínculos entre el mandatario y el conglomerado empresarial propietario de la institución.
La Cámara de Senadores aprobó la destitución con 44 votos a favor, de los 45 integrantes de la Cámara Alta. La resolución se produjo después de que Peña anunciara su renuncia el jueves; sin embargo, el Congreso no pudo darle trámite debido a la falta de quórum, por lo que continuó el procedimiento de juicio político iniciado por la Cámara de Diputados.
La acusación legislativa incluyó señalamientos por presuntos conflictos de interés, manejo irregular de recursos públicos, operaciones crediticias y posibles omisiones en la supervisión bancaria. Peña negó haber incurrido en irregularidades y las investigaciones correspondientes deberán determinar posibles responsabilidades.
Tras la destitución, el vicepresidente Pedro Alliana quedó como sucesor para completar el periodo presidencial.
CRISIS FINANCIERA
El origen de la controversia se encuentra en la situación de Ueno Bank, una de las principales instituciones financieras de Paraguay, que el 3 de noviembre quedó sujeta a un procedimiento de resolución ordenado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
La autoridad monetaria informó que detectó una insuficiencia en el índice de solvencia de la entidad, que cayó por debajo del 50 por ciento del mínimo requerido, luego de ajustes realizados a sus estados financieros durante un proceso de regularización.
La medida afectó los servicios bancarios de aproximadamente 2.9 millones de clientes, quienes enfrentaron restricciones para acceder a sus cuentas y depósitos. Entre los recursos involucrados también se encuentran fondos de instituciones públicas y del Instituto de Previsión Social (IPS).
El Banco Central señaló que el procedimiento busca atender la situación de manera ordenada, proteger a los depositantes y preservar la estabilidad financiera del país. Asimismo, estableció un esquema de garantía para los depósitos de hasta 228.3 millones de guaraníes por persona y entidad financiera.
VÍNCULOS EMPRESARIALES BAJO CUESTIONAMIENTO
Las investigaciones y acusaciones políticas también pusieron bajo escrutinio los vínculos empresariales que Peña mantuvo con el conglomerado propietario de Ueno Bank.
El mandatario había tenido participación accionaria en el grupo empresarial, aunque posteriormente se desvinculó de ella, en marzo de 2025, según reportes periodísticos.
Entre los señalamientos presentados por legisladores se encuentra la concentración de alrededor de 355 millones de dólares del Instituto de Previsión Social en depósitos de la institución bancaria, así como presuntas operaciones de crédito con empresas relacionadas con sus propietarios.
La crisis también alcanzó al Banco Central, cuyo titular, Carlos Carvallo, había dirigido anteriormente una entidad del grupo empresarial y presentó su renuncia después de la intervención de Ueno.
El caso derivó en investigaciones sobre posibles irregularidades financieras y responsabilidades de funcionarios y directivos bancarios. Peña, por su parte, rechazó los señalamientos en su contra.
La destitución representa un cambio político en Paraguay, mientras las autoridades continúan con el procedimiento de resolución de Ueno Bank y las investigaciones relacionadas con el manejo de recursos públicos y la supervisión de la entidad.
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